LEGENDARIA BEBIDA

Leyendas antiguas cuentan la historia de “Kaldi”, un etíope que se cree que fue el primero en distribuir las propiedades míticas del café. Kaldi se quedó tan sorprendido al ver a sus cabras bailar después de haber comido algunas cerezas de un cafeto cercano, que decidió probar el mismo. El efecto placentero y estimulante que le produjeron, le hizo compartir el hallazgo con los monjes locales. El café rápidamente se convirtió en una bebida religiosa usada en ceremonias, manteniendo a los monjes despiertos durante sus largas horas de oración.

El conocimiento de esta fascinante nueva bebida se extendió rápidamente por todo el globo. Mientras su popularidad crecía, cada cultura desarrolló su propia manera de preparar de este misterioso producto. Hoy en día se puede preparar casi en todo el mundo, dándole creencia a la pretensión de que el café es la bebida más popular del mundo.

 
GABRIEL MATHIEU DE CLIEU

Casi todos los billones de árboles de café en América Latina, se derivan de la misma fuente, una planta fuertemente custodiada en el invernadero jardín “Des Planes de Luis XIV”. Mientras otras plantas ya habían llegado al mundo, la más influyente de las descendientes de esta particular planta. La historia de este semillero está coloreada por romance e intriga. Fue traída a la Isla de Martinique “Martinica” en 1720 o 1723 por el Capitán Gabriel Mathieu De Clieu, quien ganó la posesión de la planta a través de un enlace amoroso con una mujer de buena cuna, quien tenia acceso al invernadero por medio de un amigo médico de la corte.

Gabriel de Clieu, un joven francés, oficial de la marina, inspirado supuestamente por el celo patriótico por llevar la planta a la isla de Martinique, le permitió a Francia convertirse en un país independiente de los altos precios de tan cotizado grano. La planta prosperó en su nuevo hogar y sus descendientes son la fuente de la mayoría de los cafés del mundo.

 
       
     
FRUTA COMPLEJA Y EXÓTICA
 
El café es una fruta muy compleja, se tarda entre tres y cinco años para que la perfecta combinación de sol, sombra y lluvia logran que un arbusto de café arábica produzca sus primeras cerezas maduras, las cuales contienen las dos semillas verdes que nosotros conocemos y valoramos como granos de café.

El café crece y se produce en fincas cafetaleras sobre todo entre los Trópicos de Cáncer y Capricornio (zona tórrida). Las mejores fincas se encuentran típicamente en los altos de las montañas, donde los cafetos florecen en tierra volcánica rica de nutrientes. Latitudes más altas también hacen que los granos de café se maduren más lentamente, dándoles más profundidad y carácter.